Logo Twitter Logo Facebook Logo Instagram Logo YouTube Logo Whatsapp Logo Telegram

El tiempo en Boca del Río, Veracruz:
Ene 14, 2020 / 19:50
Acusan que racismo ahuyentó a Meghan de familia real
Acusan que racismo ahuyentó a Meghan de familia real
LONDRES.- Cuando la glamorosa y consumada actriz estadounidense Meghan Markle se casó con el príncipe Harry en el 2018 fue elogiada como una bocanada de aire fresco para la anticuada familia real británica. La luna de miel no duró.

Ahora la pareja quiere independencia, pues argumenta que la presión como miembros de la realeza a tiempo completo es insostenible. Y un debate se intensifica: ¿ahuyentó el racismo a Meghan?

Cuando el príncipe Harry, que es sexto en la línea de sucesión al trono, comenzó a salir con la actriz de “Suits” — de padre blanco y madre afroamericana — la prensa lo calificó como una señal de que Gran Bretaña había ingresado a una era “posracial” en la que el color de la piel y los antecedentes ya no importaban, ni siquiera para la familia real.

El legislador del Partido Laborista del Reino Unido Clive Lewis, que al igual que Meghan es de origen birracial, dice que el desavenimiento real muestra que Gran Bretaña sigue teniendo un problema de “racismo estructural”.

Podemos verlo con Meghan Markle y el modo en que ha sido tratada por la prensa. Sabemos que esta es una realidad del siglo XXI, todavía. Tras 400 años de racismo las cosas no pueden cambiar de la noche a la mañana”. dijo Lewis a Sky News

Frederick W. Gooding, profesor adjunto de estudios afroestadunidenses en la Universidad Cristiana de Texas en Fort Worth, dijo que sería “hipócrita” alegar que la raza no fue un factor en el trato a Meghan.

Ella siempre iba a ser una extranjera. Siempre iba a existir esa barrera debido a su raza".

Desde el comienzo, algunos periodistas escribieron sobre Meghan usando términos de tinte racista. Un columnista de un tabloide se refirió a su ADN “exótico”. Un titular del Daily Mail describió sus raíces de Los Ángeles como “(casi) recién salida de Compton” y alegó que provenía de un barrio “marcado por las pandillas”. Un presentador de TV describió a Meghan como “arrogante”.

Meghan fue criticada por todo, desde comer aguacate — que según el Daily Mail alimenta “los abusos de derechos humanos, la sequía y los asesinatos” — hasta usar esmalte de uñas oscuro, al parecer una violación a las normas de la etiqueta real.

Morgan Jerkins, un editor senior en Zora, un sitio de Medium.com para mujeres de minorías, dijo que debido a que Meghan era “una forastera, culturalmente, racialmente y socioeconómicamente, ha sido el chivo expiatorio de la familia real”.

Otros señalan que Meghan no es la primera integrante de la realeza que es maltratada por los medios de comunicación. La prensa y la familia real mantienen una relación intensa y a menudo tóxica desde hace décadas. La madre de Harry, la princesa Diana, era fotografiada por paparazzi dondequiera que iba. Cuando ella y el príncipe Carlos admitieron que su matrimonio estaba en problemas, su vida privada se volvió propiedad pública.

Diana murió en un accidente automovilístico en París en 1997 mientras era perseguida por fotógrafos. El príncipe Harry, que entonces tenía tan sólo 12 años, dijo en octubre que temía que “la historia se repita… Perdí a mi madre y ahora veo a mi esposa caer víctima de las mismas fuerzas poderosas”.

Tras el deceso de Diana, una prensa británica escarmentada cambió su comportamiento ligeramente. Los medios dejaron en paz a William y Harry a cambio de entrevistas cuidadosamente montadas y oportunidades de fotos mientras crecían. La práctica continuó con los tres hijos pequeños de William y su esposa Kate.

Pero poco cambió en el fondo. Las historias de la realeza siguen vendiendo periódicos y generando clics. Eso ha significado un escrutinio intenso e, incluso, ilegal. A principios de la década del 2000, reporteros hackearon los mensajes de voz del príncipe William y de personal de la familia real en busca de primicias.

Los miembros más jóvenes de la realeza son rutinariamente juzgados por su apariencia, comportamiento y hábitos. La esposa de William fue examinada implacablemente por años: desestimada como aburrida, acusada de perezosa por no tener un trabajo de tiempo completo y apodada “waity Katy” (Katy en esperas) antes que el príncipe le pidiera matrimonio.

Aun así, el trato a Meghan a veces parece más duro. El año pasado el Daily Mail publicó fotos de Meghan embarazada con la mano sobre su barriga bajo el titular: “¿Por qué Meghan Markle no puede quitarse las manos de la panza?” Meses antes el mismo periódico había descrito a Kate embarazada sosteniendo “tiernamente” su barriga.

La ministra británica del interior Priti Patel negó que Meghan sufra de una cobertura mediática racista.

Para nada estoy en la categoría de creer que haya racismo Creo que vivimos en un país maravilloso, una gran sociedad, llena de oportunidades, donde puede vivir gente de cualquier origen ", dijo Patel.

Pero otros dicen que la doble moral que enfrentó Meghan de la prensa es evidencia de que la idea de una Inglaterra “posracial” es ampliamente prematura.

Aunque Gran Bretaña es mucho menos racista de lo que solía ser, los británicos no blancos continúan siendo mayoría entre los pobres y la población penitenciaria, y están subrepresentados en los puestos más altos de las profesiones bien pagadas, incluyendo política, periodismo y derecho. La decisión de Gran Bretaña en 2016 de abandonar la Unión Europea, una medida impulsada en parte por miedo a la inmigración, fue seguida por un incremento en los casos de abusos racistas reportados a la policía.

Meghan reconoció en una entrevista en octubre que no estaba lista para el intenso escrutinio de la prensa que recibiría como integrante de la familia real. Dijo al periodista de ITV Tom Bradby que antes de casarse con Harry “mis amigos británicos me dijeron ‘estoy seguro de que es genial, pero no deberías hacerlo porque los tabloides británicos van a destruirte la vida’”.

Y yo muy ingenuamente ... no lo entendí”, expresó.

Ahora la pareja ha tenido suficiente. Planea mudarse parcialmente a Canadá, retirarse de los acuerdos de cobertura de prensa de la familia real y buscar su independencia económica. La reina aceptó a regañadientes permitir que sean miembros semi-desconectados de la realeza para evitar una separación familiar dañina.



Excélsior


CD/GL

Notas Relacionadas:


EN TIEMPO REAL
Logo Inferior

Teléfono: (229) 922-97-15 / redaccion@cambiodigital.com.mx

/
/
/
/
/
Consejo Editorial

Derechos Reservados® Cambio Digital 2015
Logo Radio