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Línea Política
¿Para qué mentir?
Agustín Contreras Stein
Jul 29, 2019 / 21:21
AL PRESIDENTE de la República, Andrés Manuel López Obrador, le ha funcionado bien manejar la mentira como una poderosa arma para convencer, ahora a sus gobernados y ayer, durante su campaña política para alcanzar la posición deseada toda su vida.

Cada declaración que ha hecho, ya sea en sus conferencias mañaneras o bien en cualquier parte del país donde se encuentre, lleva en sí misma una gran dosis de mentira combinada con su estrategia de echar la culpa al pasado para zafarse de toda responsabilidad.

Esto, indudablemente, es preocupante.

El país no puede avanzar con estas actitudes políticas, pues tarde o temprano, lo que se dice sin sustento, termina por revertirse en contra de quien o quienes usan a la mentira como una posibilidad de convencimiento.

Hasta este momento no se ha concretado nada de lo que se ha manifestado y solamente son proyectos anunciados que no tienen fundamento y menos que contengan la confianza de que alguna vez haya resultados positivos.

Cada vez que viene el Presidente a Veracruz, por ejemplo, despotrica en contra de los gobiernos que ha tenido el país. Así se la ha llevado durante estos ocho meses y lo más importante que siempre esperan los veracruzanos, como son los anuncios de inversión y de apoyo a los diversos sectores productivos, se vuelve, solamente, discursos clientelares que le sirven para los futuros procesos electorales, donde lo que sí importa es mantener el poder a toda costa.

Para qué mentir, es la pregunta que normalmente se hacen los veracruzanos, cuando escuchan hablar al Presidente. Y surgen, desde luego, infinidad de respuestas, unas van desde las de carácter electoral y otras aseguran que la mentira es la estrategia que se usa ante la desesperación de un gobierno que no puede con el paquete de gobernar a un país como México, que se ha vuelto demandante de buenas acciones y no de pretextos para no hacer nada.

Con gran facilidad, el mandatario nacional, acusa y da nombres de quienes, supuestamente, han hecho mal al país, pero no presenta las pruebas necesarias ni ordena que se investigue a quienes obraron mal. No, solamente, son palabras que suelta al viento a ver si pegan.

Ya no se sabe qué pensar, si el Presidente, lo hace intencionalmente o si hay, de plano, desconocimiento del mundo que está viviendo, pero lo que sí es seguro es que hasta este momento sus acciones y declaraciones denotan, más que nada, una especie de odio hacia todo aquello que en el pasado no le permitió llegar a la Presidencia de la República, buscando en estos momentos la venganza, que no hace daño a quienes va dirigida, sino al pueblo en general que ha estado sufriendo las consecuencias de esta nueva condición gubernamental.

Se entiende que el Presidente, quiera actuar en contra del pasado, en contra de quienes, utilizaron al poder para beneficiarse, pero usar al pueblo bueno y sabio para enviar el mensaje a quienes considera sus enemigos, no es, de ninguna manera, digno y válido.

Decir mentiras, es exponerse a que el refuten permanentemente sus declaraciones, tal y como ha sucedido recientemente con el ex director del Consejo Nacional de Evaluación de la política de desarrollo social, el famoso Coneval, que en aras, también, de la austeridad republicana, ha sido señalado como fuente de innecesarios gastos, ordenando, por lo mismo, su pronta desaparición.

¿Hasta cuando, pues, el manejo de tanta palabrería que no lleva a nada bueno?

Los mexicanos, siempre han estado con su Presidente, sea del partido político que sea, pues en última instancia, es el país de todos, el que hay que defender con patriotismo, por lo que siempre quedará en la duda el hecho de mentir, cuando en realidad, esta condición es la misma que el mandatario ha rechazado, pues entre sus lemas está el de no mentir.

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¿SEREMOS CANDIL DE LA CALLE?

EN SU RECIENTE encuentro con el Presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, el Presidente Andrés Manuel López Obrador, tuvo como principal tema de conversación el relacionado con la migración. Pero desde luego, no fue el único punto de la agenda, sino que también se habló de apoyos para que avance la producción cafetalera en aquél país, ofreciendo, al mismo tiempo, una inversión significativa para darle el impulso que se necesita.

Todo está bien, porque hay que tener en cuenta que la solidaridad con los pueblos centroamericanos, debe ser permanente, sobre todo, en un país como Honduras, que ha demostrado que sus acciones gubernamentales están logrando importantes metas, sobre todo, en su crecimiento económico y en los demás ordenes del gobierno.

Sin embargo, hay algo que no encaja, precisamente, hablando del café, puesto que el Presidente López Obrador, no ha entendido que primero hay que atender los requerimientos internos y después buscar posibilidades de apoyo, en la misma materia, para otros países productores, sobre todo, para mantener el empleo y la producción que evite, asimismo, que su población laboral tengan que salir de sus fronteras para buscar mejor vida en el extranjero.

En su reciente visita a Veracruz, el Presidente López Obrador, ofreció apoyos directos a los productores mexicanos, que se dedican, precisamente, al cultivo del aromático. Sin embargo, dichos ofrecimientos se quedaron en el aire, como suele suceder con todo lo que viene anunciando el mandatario nacional. Resulta que los productores, no han recibido el apoyo, que al parecer, es de cinco mil pesos por productor, lo que resulta, desde luego, insuficiente para lograr los objetivos de mejora del producto y del mantenimiento de un programa en contra de las plagas que azotan este cultivo.

¿Entonces, si a los productores mexicanos, no se les ha cumplido con el apoyo anunciado, cómo es posible que el Presidente, ya esté ofreciendo miles de dólares a otro país?

¿Será, pues, que en verdad, nos estamos convirtiendo en candil de la calle y en oscuridad de la propia casa?

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PRISA EN EL MUNICIPIO DE XALAPA.

YA NO LE QUEDA mucho tiempo al alcalde de Xalapa, par lograr las metas de un buen gobierno municipal.

Los días están pasando rápidamente y no se concretan las acciones que tengan, como principal objetivo, cumplir con los proyectos que los propios xalapeños han estado demandando.

Hay mucho qué hacer en esta capital veracruzana, pero no se hace nada y preocupa seriamente esta actitud de las autoridades, ya que ni siquiera los baches de las calles principales se han tapado.

Lo anterior, solamente, como ejemplo de lo que está pasando y que los propios ciudadanos, observan diariamente.

Algo pasa en Palacio Municipal, que hasta este momento, no se ha querido descifrar.

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Y MAÑANA, aquí nos encontraremos, si otra cosa no sucede.

NUSTRO CORREO: ac_stein58@live.com.mx




CD/GL

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