Logo Twitter Logo Facebook Logo Instagram Logo YouTube Logo Whatsapp Logo Telegram

El tiempo en Boca del R�o, Veracruz:
Los permisos de salida en la juventud
Roberto López Barradas
Dic 2, 2018 / 14:12
Cuando era joven y estudiaba la secundaria o el bachillerato no tenía la plena conciencia de las responsabilidades, no alcanzaba a dimensionar con exactitud las consecuencias o peligros de hacer muchas cosas. Frecuentemente les pedía permisos a mis padres para ir a una fiesta en la noche con mis amigos y regresar a altas horas de la noche, también quería salir de paseo a algún lugar fuera de la ciudad con puros jóvenes como yo, sin ningún adulto; y casi todas las veces que platicaba con ellos sobre mis salidas e intentaba negociar el permiso, yo les pintaba un escenario sin problemas, sin riesgos, sin considerar la posibilidad de correr peligro alguno, hacerme daño o causar algún problema, es decir, yo estaba seguro de que saldrían bien las cosas, que me divertiría mucho y regresaría a casa sano y salvo.

Para mis padres era distinto, ellos siempre se preocupaban por todas las posibilidades de contratiempos, peligros, males que podrían ocurrir (cosa que ahora como padre valoro mucho y me doy cuenta que razón tenían). Mientras ellos querían cuidarme, advertirme y procurar que no me fuera a pasar nada malo, yo consideraba todo fácil, seguro y muy divertido.

Estaremos de acuerdo que los tiempos van cambiando, así como las opciones de diversión, las condiciones de seguridad no son las mismas; muchos recordaremos la época dorada de los discoquetes como: B42, La Séptima y la Octava Estación, La Mulada, Paladium, Jax’s, entre otras, que al salir de esos lugares, se podía regresar a casa hasta caminando si se quisiera, de forma segura durante la madrugada.

Los permisos para los hijos, siempre ha sido un tema de controversias, aunado a que cada familia tiene sus propias normas o reglas y el castigo más común es no conceder un permiso. Esta situación ocurre generación tras generación, la historia se repite una y otra vez, los padres cuidando y previendo a sus hijos de cualquier mal, riesgo o problema y los hijos queriendo mayor libertad para su vida personal, ocasionándose un choque en la forma de pensar, muchas veces molesta por parte de los hijos, ante los cuidados y la disciplina de los padres.

En el libro de los Proverbios capítulo 1 versículo 8 y 9 dice: “Oye hijo mío la instrucción de tu padre, y no desprecies la corrección de tu madre; porque adorno de gracia serán a tu cabeza, y collares a tu cuello.” La mejor instrucción y guía que podemos recibir como hijos, será la de nuestros padres, y en ocasiones será también de mucha bendición, su corrección.


* Las opiniones y puntos de vista expresadas son responsabilidad exclusiva del autor y no necesariamente reflejan la línea editorial de Cambio Digital.



CD/GL

* Las opiniones y puntos de vista expresadas son responsabilidad exclusiva del autor y no necesariamente reflejan la línea editorial de Cambio Digital.
COLUMNAS
Logo Inferior

Teléfono: (229) 922-97-15 / redaccion@cambiodigital.com.mx

/
/
/
/
/
Consejo Editorial

Derechos Reservados® Cambio Digital 2015
Logo Radio