Boca del Río, Veracruz, México Miércoles 21 de noviembre de 2018
Logo Twitter Logo Facebook Logo Instagram Logo YouTube Logo RSS Logo Whatsapp Logo Telegram

El tiempo en Boca del Río, Veracruz:
Feb 16, 2012 / 05:33
Efemérides del Periodismo Mexicano: Roberto Martínez Montenegro
Redacción
El cadáver del periodista Roberto Martínez Montenegro fue sepultado el 16 de Febrero de 1978 en el cementerio parque general colinas de Guadalajara, Jal. Cinco días antes Montenegro, reportero de, El Noreste, donde escribía la columna “Escaramuzas”, había sido abatido a balazos cuando se dirigía del periódico a su casa en Culiacán, Sin.

Se desangró cuando menos cinco horas en su automóvil y agonizo 57 más en el hospital, refiere Carlos Moncada en su libro, Periodistas Asesinados (1991).

Este homenaje hiso que los reporteros de la ciudad de México (Martínez Montenegro, también era corresponsal de Excélsior) y todo el país pidiera su esclarecimiento al entonces presidente José López Portillo y a su secretario de gobernación, Jesús Reyes Heroles.
Precisamente López Portillo anoto en Mis Tiempos (1988) lo siguiente sobre la solución de su caso:
17 de abril de 1978:
Muy desagradable el asunto del periodista Montenegro, asesinado en Culiacán.

La Federal de Seguridad me reporto hace dos días que el crimen estaba aclarado; que había dos detenidos confesos culpables y otros por capturar que tenían conexión dentro del Gobierno de estado. Ahora Reyes Heroles me aclara que no es así; que hubo torturas y que los responsables son mismos federales complicados por tráfico de drogas, en el que estaba mesclado Montenegro. ¡Mierda! Tomo algunas decisiones.

El 3 de mayo de 1978 el subdirector federal de Seguridad de la Secretaria de Gobernación dio la versión oficial de los hechos.

Carlos Moncada proporciona en Periodistas Asesinados, el testimonio siguiente de otro periodista sobre el caso de Montenegro.

Francisco Arizmendi era entonces un joven reportero de 21 años. Aunque sus informaciones aparecerían en, El Noreste, no le pagaba el periódico sino Martínez Montenegro para quien cazaba noticias, que un reportero en provincia tuviera a su vez reporteros a su servicio, al estilo impuesto de la ciudad de México por Carlos Denegrí, era real mente excepcional. El hecho demostraba, por sí solo, que Montenegro tenia buenos ingresos.

Doce años después del homicidio Arismendi, corresponsal de Unomasuno, hombre sensato de de juicio equilibrado… recuerda el terrible ambiente de violencia de entonces- no sofocado aun dicho sea de paso-, que obligaba a los periodistas a andar armados.

El adquirió la convicción de Martínez Montenegro que estaba en convivencia con agentes judiciales que a su vez trabajaban con narcotraficantes, así se lo hizo saber a Miguel Nassar Haro, invitado del presidente López Portillo a investigar.

Concretamente, con el atrevimiento dese juventud, señalo como responsables de homicidio a los judiciales federales destacados en Sinaloa, con quienes presuntamente Martínez Montenegro Había tenido desacuerdos económicos, ere posible que lo hubieran matado par no publicar datos en su poder.

La actitud de Arizmendi llego a oídos de los judiciales, quienes lo invitaron a ir a sus oficinas y allí lo sometieron a un interrogatorio pertinaz para amedrentarlo lo consiguieron en buena medida, pues ante ellos se abstuvo a lanzar acusaciones.
Enseguida fue a ver a Nassar Haro para pedirle protección, y este se limito a decirle que contaba con ella, pero nada más.

Arizmendi y su hermano fueron agredidos en vía publica por judicial adiestrado en artes marciales, con el fin evidente de provocarlo y acecinarlo.

Pero mientras el agente golpeaba a su hermano, francisco corrió hacia su automóvil y tomo una pistola- “como las manos se me hinchan con cualquier golpe leve, mi padre me enseño a disparar desde muy temprana edad, relata, pues pensó que de alguna manera tendría que defenderme; esto me salvo”-; cuando el agente, con el arma en la diestra, le apunto, el reportero disparo dos veces y lo mato. Había sido la única vez a lo largo de toda la historia del periodismo mexicano, que un hombre de prensa le ganaba aun polizonte asesino.

Aunque le recomendaba a Arizmendi que se fuera del estado de Sinaloa, dar la cara al los riesgos. Pero no lo procesaron, ya que los hechos habían sido demasiado claros y a la vista de testigos.

¿Y sabes porque, a pesar de esto estoy vivo?- pregunta ahora, y el mismo responde -: porque yo no sabía nada que pudiera perjudicar (se refiera anarco traficantes y policías narcos) yo no sé nada hasta la fecha, y ellos solo asesina a los que saben.
Roberto Martínez Montenegro tenía 33 años de edad, con dos servicios en El Diario de Culiacan y cuatro en el Noreste.

CD/YC

Notas Relacionadas:
Sin Notas relacionadas


EN TIEMPO REAL
Logo Inferior

Teléfono: (229) 922-97-15 / redaccion@cambiodigital.com.mx

/
/
/
/
/
Consejo Editorial

Derechos Reservados® Cambio Digital 2015
Logo Radio